CARTA DE LA NOVIA.

Hoy, María nos cuenta su boda. Ella es una chica realmente especial. Es de esas personas que tienen una sonrisa que ilumina el universo. Transmite tanta energía positiva que con tan solo ver sus fotos, te contagia su felicidad. Me encantó su historia y espero que vosotros la disfrutéis tanto como yo.

MARÍA.

“Daniel y yo nos conocimos allá por el 2005, en la residencia universitaria (sí!, ya van algunos años conociéndonos) y fuimos de esas parejas amor pasional que están y no están. Pues en una de esas de “medio estar” apareció la oportunidad en mi vida de un viaje a Brasil, y la cogí al vuelo! En un principio era para un viaje de vacaciones, pero me encantó el país así que me empeñe en quedarme y cuando me empeño… jaja! Conseguí un trabajo un día antes de que saliese mi avión de vuelta, cancele y allí me quedé. Por otro lado, Daniel estaba estudiando del máster del Icex y le destinaron a Turquía. Total que nuestra historia se convirtió en emails esporádicos que te daban la vuelta al corazón, en recuerdos demasiado buenos y alguna webcam que otra… Hasta que aquí “la majareta” quiso poner cartas sobre el asunto y me planté en Turquía con el mejor discurso de mi vida, eso sí con un tembleque corporal que no pude disimular. Le “convencí” y ala, para Brasil se vino conmigo! Así que bueno ese reencuentro después de años fue alucinante y la primera vuelta a la toma de contacto de nuestra relación, fue lo más!, además de vivir un temporada posteriormente y bueno… Brasil es para nosotros nuestra casa. Por eso, la boda está llena de detalles brasileños, queríamos sentir casa ese día. El color en las mesas con las maracas personalizadas que nos las enviaron desde allí :P, los materiales naturales de sillas, alfombras, maderas, cristal… mucho verde además! Luego la guinda del pastel fue un regalo sorpresa de mi madrina que animó la fiesta a más no poder! Apareció un grupo de brasileños liandola parda y acabamos, con más color aún, bailando samba y hasta haciendo capoeira! Una locura demasiado buena, un buen sarao! Por otro lado también fue muy emocionante que amigos que conocimos allí vinieron hasta aquí para estar con nosotros ese día. Mucho amor en el aire!! Y todo el mundo lo sintió. 

Por otro lado, no se si lo sabéis la boda fue en pueblecito interior que pertenece a Vejer, Cádiz. Allí solo hay fincas privadas, no queríamos un “sitio de bodas”. Queríamos algo que recordase a nuestro espíritu aventurero, auténtico, en el que implique naturaleza por su puesto, peculiar, humorístico y ¡lleno de sorpresas! Así que, fuimos recorriendo fincas, casas en los alrededores… y dimos con una bastante “hippie” con aires gaditanos y un toque tropical (¡Dimos en el clavo!). Tenían un terreno estupendo para las 80 personas que íbamos a ser, un pequeño río que podías escuchar y que nos acompañó durante toda la boda, distintas zonas pequeñitas por descubrir y una casa donde nos preparamos y dormimos ese día que acababan de restaurar con mucho mimo y tenía un antiguo molino. ¡Todo espectacular! Aunque teníamos mucho miedo de como quedaría todo porque era tan distinto a todo lo que había, que muchas veces pensamos si nos habíamos arriesgado demasiado, pero… al final ¡todo fluyó!.
Nosotros somos muy espontáneos (para muchos algo locos) y si te digo que a dos semanas de la boda casi no teníamos sitio! Alucinas ¿no? Pues sí señoras! Menos mal que todo salió bien al final. Otra anécdota es que mi precioso vestido que diseñamos juntas Sara Lage y yo, se hizo un “road trip” desde A Coruña hasta Cádiz por la costa portuguesa ¡4 días antes de casarme! Sí sí, ¡visitó las mejores playas! Y es que unos amigos brasileños aprovecharon y vinieron bastantes días antes de la boda y se nos ocurrió la idea de hacer un viajecito juntos, así que cogimos el coche, vestido en mano, maracas al maletero, maletas de todos y ¡vamos que nos vamos! Fue una locura, eso sí, recuerdo esos días con muchísimo cariño. 
Hablando de Sara Lage, tengo que decir que es un espectáculo de mujer, la adoro y tenemos una broma interna en la que decimos que “fuimos separadas al nacer”, genial! Recomiendo a todo el personal que si tiene la suerte de conocerla y trabajar con ella, lo haga porque no tiene desperdicio! 
Respecto al vestido, yo tenía muy claro que quería casarme con camisa. Quería ese aspecto 70’s de Bianca Jagger camisa y sombrero, pero adaptarlo a un look de mi sur andaluz. Al final de Bianca Jagger solo llevaba el escote, pero salió algo muy chulo! También quería que los bordados evocasen a naturaleza y ese tropicalismo que tanto nos caracteriza a ambos (Dani también es muy tropical… jaja), por eso la espalda tiene forma como de palmera y hojas. El sombrero fue clave para dar el look más natural del sur y que se adaptara a los materiales naturales que habría en la decoración. 
Los zapatos de Paloma Barcelo también unen esos dos estilos setentero y del sur, porque eran alpargatas, pero la forma del tacón recordaba a las tacones altísimos, con plataforma y de colores de la época. En cuanto los vi supe que eran ellos! Y súper cómodos. Yo soy de metro y medio y hacia falta un buen tacón pero que me dejase bailar, saltar y de todo! 
El maquillaje y peinado fue de Irene Taviel de Andrade. Solo tengo palabras buenas para ella. Además de hacer su trabajo, estuvo conmigo todos los momentos previos, se quedó para las fotos que me hacían antes y me hizo de estilista, como si fuese un shooting total! Se quedó hasta momentos antes de que apareciese en escena. Me ayudó con las joyas, con el vestido… ¡No la cambio por nada.! Además,  fue muy gracioso porque, otra anécdota es que cuando la conocí , me pregunto por el sitio donde era la ceremonia (era imposible que lo supiese) y justo su tío les había vendido ese terreno a los nuevos propietarios y ella había veraneado toda su infancia allí! Con lo cual a ella también le hacia muchísima ilusión mi boda y se notó, la verdad. 
Montamos una ceremonia en uno de esos rincones secretos que encontramos por la finca y las chicas de Cotton Candy (http://floristeriacottoncandy.com/) montaron una espectacular escena. Recrearon muy bien toda la boda y entendieron el concepto que les quise transmitir. El ramo, ay el ramo! Me costó encontrar algo diferente y que fuese conmigo hasta que descubrí los cymbidium o también conocido como “orquídea barco”, a mi me alucinan las orquídeas, pero también son muy delicadas y depende de la temporada, así que descubrí los cymbidium ¡me alegraron la vida!.
Bueno, como ves en las fotos, durante todo el día nos acompañó nuestra compi de vida, que no podía tener otro nombre: “Samba”. La recogimos hace casi 3 años y es la alegría de la casa, ¡no podía faltar! Ella llevó una coronita que le duró dos segundos, claro. 
Respecto a las joyas, los pendientes son de Antik Sevilla. Los quería algo larguitos pero no demasiado, de nuevo que evocasen naturaleza, y estos con el toque negro a juego con los zapatos y los botones del vestido quedaron muy bien! Llevaba un “guardapelo” (no me gusta nada el nombre.. pero así se llama!) y un collar de mi bisabuelo. Él era modisto, acogió a mi abuela cuando se quedó huérfana de pequeña. Me hacía todos los disfraces de pequeña y siempre me decía que cuando me casara, él me haría el vestido. Infelizmente falleció antes, así que quería llevarlo conmigo de esa manera, bien pegadito al corazón. 
Como sorpresa de la noche, me lleve a todas mis amigas a la casa y les regalé una tocado de plumas a cada una para poder “disfrazarnos” de alguna manera en la fiesta siguiendo el rollo carnavalesco de Brasil. Yo llevaba la mía con unas piedras preciosísimas y ellas cada una de un color, quedó muy guay la fiesta toda llena de color y cabezas moviéndose con plumas! jajaja. Esta obra de arte vino de mi la talentosa Bendita la hora (que al final nos hemos vuelto amigas después de tanto charloteo…). 
El equipo audiovisual también fue la leche, con las fotos Daniel que me lo como con papa fritas de lo adorable que es, y con el vídeo de Paula de thegetgovideo (¡Encantadora!). Al final les rogué que se quedasen en la fiesta después de su trabajo y echamos unos bailes! 
No se si me queda algo más…. 
Bueno respecto a la ceremonia, ¡otra anécdota! Fue una ceremonia bastante íntima y real. Iban saliendo a leer discursos cortitos personas importantes para nosotros y eso fue demasiado bonito. Todos tuvieron palabras mágicas, pero con gracia, siempre llevando la energía de buenas vibraciones y mucho amor que estuvo presente en la boda. Daniel y yo hicimos nuestro discurso el día antes cuando por fin nos quedamos solos, pillamos unas cervezas y nos pusimos a escribir. Ilusa de mí, pensé que el día de la boda sacaría un rato para pasarlo a papel… no me dio tiempo y allí me fui con el texto en el móvil! Todo muy top! jajaja.
Bueno creo que ya te he contado una parrafada enorme… no se si necesitas más datos…. jaja! El catering lo hicieron los chicos de Canela y Clavo, maravillosos también! No llevan mucho en el mundo de las bodas y lo hicieron genial, gente joven creativa y con muchas ganas de adaptarse y solucionar problemas. Muy muy bien! Los encontré buscando muuuuuy mucho, porque no hay mucha oferta en la zona que fuera más “modernilla” pero con un producto local de la zona de calidad. Creo que sinceramente, no hay otro como ellos por la zona. Nosotros somos de muy buen comer, mi chico es gallego y ahora hace 2 años que vivimos en A Coruña y la calidad de la comida, que sea “de verdad” y no “un intento de” era muy pero que muy importante. Al final, arrasamos con unos entrantes y, como plato principal, montamos una parrillada buenísima! La estrella galicia y albariño, por supuesto que no faltaron! 😉 
Un beso enorme.”
Organización y decoración: The Love Forest.

Y tú, ¿Quiéres contarnos la tuya?.
Nos leemos muy prontito.
XXX.
C.